- Rachel, llegarás tarde - se oía mi hermano detrás de la puerta.
- Ya voy.
Dicho esto, me levanté y fui directa al armario. Opté por ponerme mis vans verdes, unos jeans y una camiseta básica, nada fuera de lo normal, tampoco es que quisiera impresionar a ningún chico. Me dirigí al baño, cogí el estuche de maquillage y disimulé un poco las ojeras que tenia.
Bajé a desayunar, esta vez, cereales con leche.
Esa hora empezaba mi rutina: la universidad.
Subí al bus con la música a tope y noté a alguien tocándome el brazo. Al girarme, un chico me dijo con una sonrisa hermosa:
- Hey, ¿te acuerdas de mi?- Me quedé en blanco... Su cara me era muy familiar pero no caía de quien era.- Veo que no... Soy ese chico de hace tres semanas, que nos encontramos aquí mismo.
- Ya lo recuerdo - sonreí.- ¿Qué querías?
- Nada, solo te he visto y quería saludarte, ¿puedo?
- Hahaha claro.
Nos quedamos hablando unos 10 minutos ya que debía bajar. Me hubiera gustado quedarme con el chico rizos un poco más tiempo, es muy agradable estar con él.
- ¿Quién era? El chico del bus digo. - Una voz masculina me sorprendió. Era Collin. Un chico que está enamorado de mi que se me declaró el año pasado. Es uno de mis mejores amigos pero es un poco "rarito", se pasa el día hablando de tecnologías u otras cosas por el estilo. Su gran punto a favor es que siempre esta a tu lado cuando le necesitas.
- Un conocido, sólo nos hemos encontrado dos veces y no me sé ni su nombre... ¿Contento?
No contestó. Se limitó a seguir su camino sin dirigirme la mirada.
Fui hacia mi objetivo para empezar las clases. Ese día me pareció extraño el comportamiento de las chicas. Estaban más distanciadas y como... preocupadas. Decidí preguntarles:
- ¿Estáis bien? ¿Qué os pasa?
Se quedaron en silencio mirando el suelo. No dije nada, me fuí, sopuse que no querían hablar.
Después de clase había quedado con las chicas. Nos reunimos en la parada del bus para después ir a la biblioteca a estudiar. Pasaban 5 minutos de la hora quedada pero las vi riendo al horizonte.
"Ya están bien" pensé.
- Hey - saludaron.
- ¿Vamos? - pregunté.
Asintieron.
- Paula, ¿me dejas tu mobil? Me he quedado sin bateria y quiero llamar a mi madre...
- Claro, toma - me entrega su telefono.
Empiezo a marcar el número de mi madre. Le digo que llegare sobre las 19h y cuelgo. De pronto, sin saber porqué, quería ver que canciones de Little Mix tenía, así que empezé a cotillear la carpeta de 'Música'
"Adele, Beatles, ¿Camp Rock?, -leía - ..., One Direction, ... ¿¡ONE DIRECTION?!"
Cliqué esa carpeta con nombre odioso. Tenía unas 30 canciones o más. Lo mejor de todo es que no había ninguna carpeta que decía 'Little Mix'. Quería una explicación.
- Paula - estaba enfadada, creo que lo notaron por mi tono de voz. - Explícame esto. - Le enseñé mi descubriento.
Se quedó sin palabras pero al final se rindió y dijo :
- Creo que debimos habertelo dicho antes...
- ¿De qué hablas?
- Rachel, Paula y yo no nos gustan Little Mix... No son malas, pero no son nuestro tipo de música favorita - proseguía Jenny - pero One Direction sí y ahora somos directioners de corazón, los amamos, ya tenemos entradas para el concierto y, por si acaso, hemos cogido una tercera para si cambias esa opinión negatica de ellos y te pasas a nuestro lado.
- ¡JAMÁS! - grité.
Me fui. Las dejé plantadas. En ese momento las odiaba. ¿Directioners? ¿En serio? ¿Fans de esos sin talento de cantar ni de nada? No me lo podía creer...
Rachel
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